Afligido espero las flores
Yo, Tochtlichicáhuac
Yo, Tochtlichicáhuac
Yo os digo, amigos míos
Que el aroma de ellas embriaga.
¡En verdad os lo digo!
Escuchadme, ¡oh príncipes!
¡Os lo digo en verdad!
Repletas llegan las barcas,
Rebosantes de flores,
Bañadas por el rocío del monte.
Mas no alegréis del todo,
No alegréis vuestros corazones:
El capullo más preciado entre ellas
¡Ha de traer vuestra ruina!
Al abrir sus corolas
¡Vuestra ruina ha de traer!
No os embriaguéis con su aroma,
Amigos míos, príncipes.
No os regodéis con su esencia,
Pues os inundará de penas.
Contemplaréis un albor de desdicha:
¡Ha de haber muerte aquí!
Entonaréis cantos de aflicción
¡Muerte ha de haber aquí!
Fernando Guízar Pimentel